Es increíble como de la noche a la mañana las cosas pueden cambiar tan radicalmente. Anoche nada mas planeaba en mis adentros dar un paso al lado y dejar que nuestras vidas sigan por caminos separados, sin la alegría que nos provocamos, sin las sonrisas cómplices, sin los nervios que nos causamos, dejando de lado este sentimiento insospechado, inesperado.
Hace no mas de 24 horas me decía que no te diría mas cosas que aviven este fuego, quería buscar calma para mi, para nosotros, incluso si implicaba volver a la rutina.
Pero esta necesidad que tenemos el uno por el otro fue mas fuerte que mis planes, mucho mas fuerte que mi voluntad. No bastó mas que un "tengo que verte hoy" para desarmarme por completo.
Nos juntamos, hablamos, reímos, nos tocamos, compartimos. Ni el sitio, ni la hora importaron, solo éramos tu y yo, no se necesitaba mas.
Tímidamente y con un temblor en mis dedos me atreví a rozar tu mano, suave, cálida, también temblorosa. No sé como describir la sensación que causaste en mi cuando correspondiste a esto con movimientos erráticos de tu mano junto con la mía, y una sensación mas intensa aún apareció cuando al fin nuestras manos encontraron el ritmo y fuerza exactas para transformar ese caos en caricias, que luego fueron besos en la mano, caricias en el rostro, en la rodilla. ¿paso algo por alto? Creo que no!!!
Hoy mas que nunca disfruté de tu mirada, de tu sonrisa y de tu aroma. Mis manos aún huelen a ti, yo no paro de aspirar profundamente de mi mano para llenarme de tu esencia.
No se cuantas veces frené el impulso que tenía por besar tus boca. Cada vez que el silencio nos envolvía y rozaba tus labios con mis dedos me moría de ganas de besarte, de sentir el sabor de tus labios. Cada vez que reías, cada vez que suspirabas, cada vez que te tenía cerca.
Y no fue sino hasta la despedida que ese momento tan anhelado por mi (por ti, por nosotros) había llegado por fin. Ambos moríamos de ganas por que pase, a pesar de que nada fue planeado yo presentía que iba a pasar pronto. En lugar del beso en la mejilla habitual hicimos lo posible por tocar la comisura de nuestros labios, lo que volvió incontrolable mi gana de robarte un beso, y qué beso!!!
Tus labios son suaves, delicados, hermosos, sensuales, exquisitos... casi como los imaginaba minutos atrás.
¿Cuantos fueron? ¿3 besos?
No importa en realidad, lo único que importa es que al fin apareció el primer beso en escena: tan esperado, tan deseado, tan anhelado, tan prohibido, tan adictivo, tan posesivo!!!
Te quiero tanto mujer!!!
4 comentarios:
Escribes de una forma que se digiere sin problemas, ademas escribes sobre un tema que me ha gustado.
Felicidades
Muchas gracias anónimo (a) por visitar mi blog, me alegra que te haya gustado
Escribes con tanta naturalidad y transmites el mensaje como si te adentraras de una manera profunda, ademas reflejas o das a conocer de forma precisa lo que cada persona siente o sintio durante su primer beso. Felicitaciones y sigue adelante.
muchas gracias por tu mensaje Anonimo #2, que bueno que te haya gustado
Publicar un comentario